Naked Lunch

Naked Lunch
Chord Planting

Monday, June 29, 2015

Ya fui Gay


Está de moda la barba y la maricada. Sí hay homosexuales. Obvio. ¿Pero tantos? No creo. Otro emprendimiento más de nuestra pericia cultural e industrial. Homosexualismo, desde Alejandro Magno y eso hace nada. Por supuesto siempre ha existido y nos lo ha mostrado la misma naturaleza en las diferentes especies y faunas. Hasta se puede convertir a alguien heterosexual en alguien homosexual por minutos si se quiere por medio de un procedimiento conocido como la “Centralita”, una costumbre entre espías para dialogar. Agua y electricidad con la ayuda de algunos fármacos y ya está. Experimentos con ratas, en fin. Los humanos somos ociosos. Pero llegamos a algo después de todo. Llegamos a la Moda, un término que sale de un área del conocimiento, La Estadística. Un patrón que se repite. Y dentro de ese patrón está la maricada. A esto me quiero referir con “maricada”, para irme contextualizando por si Narciso saliese a la esquina con una opinión reventada. Todos tenemos que caber en este planeta aunque la coyuntura actual por los derechos homosexuales me demuestre más una Efervescencia Colectiva que otra cosa. Cuando surge alguna idea o movimiento, hay cierta genuinidad al comienzo seguido por la sinergia generada entre los participantes por ende alterando y proponiendo nuevos estadios. Como en Shock Corridor  de Samuel Fuller. Un periodista intenta armar una historia en un hospital siquiátrico y vean lo que ocurre. Creo que he visto lo que tengo que ver con delirios de antropólogo perspectiva de la cual me ufano por querer analizar comportamientos en donde en particular éste, el de la Maricada, me pone taciturno en el umbral.

Tuve mi experiencia homosexual a una edad clave donde me pude haber sentido cómodo pero ahora la recuerdo como un evento de la pubertad el cual me lleva a sacar conclusiones. Incluso he llegado a pensar que soy gay y no he querido salir del armario. Pero soy muy cobarde en algunos aspectos como para admitirlo si así lo fuere. Además mi mamá no lo soportaría. Por eso mejor no. Seguiré soñando con” Raúl en el Baúl”.

La sicología juega un papel importante no obstante sin dejar de polarizar la situación de los que están en crisis. Tanto la orientación sexual de una persona como su personalidad la definen muchos factores del entorno al cual pertenece aunque muchos se pueden confundir emocionalmente precisamente por ese entorno que aprovecha circunstancias para lanzar marcas, ferias, güevonadas varias. Claro, nuevos empleos indirectos se crean y otros departamentos se benefician a través de este tipo de detonadores mercantiles. No está mal. Solo que hay mucho Fandango por ahí dando lora empañando la escena. Pero son útiles a la hora de generar fluido económico. Como sea. No hay tantos gays como parece. Ya se les va a pasar. Y a los que no, pues demuestren que no son tan precarios como los demás ciudadanos, contribuyentes y padres. Respecto a la sicología moderna por decirlo de algún modo, nos está confundiendo con sus conceptos de Ser Humano, qué es y qué debe ser. La genética y nuestra biología está hecha para que el pene entre en la vagina. Sin oscurantismos ni mucho menos. La Iglesia tiene su posición frente a la coyuntura y ellos defienden su patrimonio. Es lógico. Yo solamente digo que si la sociedad quiere inventar está en todo su derecho porque yo soy de los que piensa que eso  genera nuevas inteligencias y adaptaciones. Pero si nuestros cuerpos están diseñados con un pene y una vagina es por algo. Un animal no razona como lo hacemos nosotros llevándolo a tener actos homosexuales. Y un molusco menos. Es diferente. Nosotros poseemos esa facultad de pensar y analizar haciéndonos  diferentes. Por eso las maricadas como son. Somos Sociales. Socialmente vulnerables.


Salud por los gays y ese nuevo paso. ¡Pero ojo con la maricada!

Thursday, February 5, 2015

Paziyo

Una algarabía me despierta a las doce del día. Como cuando se está jugando un partido de fútbol, gente pujando y gritando celebra un acontecimiento. ¡Ganamos! ¡Ganamos! ¡Viva! ¡Por fin! Es lo que escucho mientras me voy incorporando con las lagañas de un sueño espléndido interrumpido que foco a foco dibuja un rostro a contraluz hasta reconocerlo. Despiértate hijo. La paz sea con vosotros. Y con tu espíritu. Le respondo. Mi mamá entera ahora sí. Me pone una taza de café a la mano y me avisa el almuerzo. ¡Por fin! ¡Por fin! ¡Sí! ¡Gracias Dios! ¡Hágale tómese eso y baje a almorzar! ¡Se firmó la paz! Mi mamá se va cantando la frase con la melodía prestada de una canción de Mercedes Sosa. Enciendo el computador, reviso el whatsapp y Facebook por rutina, doy un sorbo de café, y como un virus, La Noticia: “Se firma la paz en Colombia”. “Cese a las hostilidades, Colombianos se dan la mano en La Habana”. “Víctor Manuel Montaño al nobel de paz”. “¡Es un hecho! ¡Colombia se desarma!”. Esos y muchos otros títulos parecidos me demuestran que ocurrió algo importante. El sonido de la radio a todo volumen también lo reafirma. Me sacudo las lagañas, me rasco la barba y otro sorbo de café.

Ya en la sala con toda la familia y vecinos, es domingo, veo en la televisión La Comisión de Paz, delegados, diplomáticos, todos bajo constantes flashes, un despliegue de personas vestidas de guayaberas blancas con pantalones de lino, algunos con sombreros vueltiaos, boinas, banderas, brazaletes, alpargatas, otros descalzos por la arena de playa y la brisa de mar. No se ven armas. Como en un acto militar se ven todos, pero sin armas. Un helicóptero de la Cruz Roja Internacional en tierra con su hélice a toda marcha ventea guayaberas y chalecos de la ONU, USAID, CIDH, UNESCO, cual paloma de la paz revoloteando sus alas. Van dos horas y el almuerzo no se sirve. Todos pendientes de la situación, pues el Papa Francisco está por llegar. “…María Fernanda estamos viendo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al gabinete de seguridad que ha desplegado el gobierno cubano, para el recibimiento del Papa Francisco porque la cantidad de curiosos que quieren tocarle la mano al sumo pontífice cuando pase su carroza puede ocasionar algunos desórdenes(…)” “Claro Juan Diego. La idea es que el Papa Francisco esté a eso de las tres de la tarde en La Mesa que ahora se ha trasladado a la playa Santa María del Mar, una de las playas más bellas de La Habana para ofrecer una pequeña misa y bendecir este acto tan esperado por muchos (…) No se muevan. Regresamos en breve”. Mientras daban paso a comerciales, se dio luz verde al almuerzo, y uno en especial salía cada dos o tres propagandas. Uno del presidente Montaño con pecho en alto dando un mensaje a Colombia de cómo de nosotros depende de que la paz tenga ruedas de verdad. Iba con música de coro vocativo de fondo en tonalidad mayor institucional. Se me hizo clara de huevo el ojo. Lloro cuando veo emotividad con música incidental. En Hashiko lloré como una María macarra. Ojalá en los semáforos los discapacitados pusieran música para la ocasión. Captarían más la atención de sus clientes. Empecé a darle picos a la cuchara con sancocho valluno hirviente de mi mamá y un comercial de Café Moro salía con un bambuco-pop y rostros bonitos, negros y bonitos, promocionando una edición limitada de su producto estrella donde se invitaba a probar y tener una nueva presentación en casa. En el empaque se leía “Tomémonos la mano. Seamos hermanos.” “Un tintico por la paz” remataba un actor de capos.

La tarde caía y mientras disfrutaba de unos buenos memes en redes sociales y leía discusiones acerca de la coyuntura, música de barrio oscilaba en el aire de domingo echado a perder. Ya iban casi ocho años desde que comenzaron los diálogos de paz en Cuba y por eso necesitábamos celebrar. ¡Colombia Campeón! Gritó un vecino y sonó pachito. La gente no tenía que ir a trabajar al día siguiente porque el presidente había declarado lunes cívico. Una horda de moto-ratones salen de la nada con perros cantaleteándoles detrás. En la radio hablaban del derecho de La Haya y el derecho de Ginebra. El segundo celebrado en el año de 1864 donde se estipulan condiciones de guerra las cuales velan por la integridad de los hombres en combate y donde la victoria no puede superponerse al acabar con el enemigo mortalmente. “Debilitamiento” es el término a usar en los encuentros que suceden a éstos. Mientras escucho el programa pienso que cualquiera que lo escuche o sepa del asunto dirá que el Derecho Internacional Humanitario no es más que otra biblia escrita por un cananeo medio hebreo. Precisamente desde el mismo momento en que decidieron congregarse para crear un manual bélico, se violó. Cuando se crea la Ley, surge la ansiedad de romperla. Factor humano clásico. “Tú eres mi hermano del alma…” entona el músico invitado del programa a guitarra y vos para refrescar la sesión.

El presidente de los Estados Unidos se pronuncia en cadena internacional para felicitar a su homólogo y al gobierno colombiano por dicho triunfo a la guerra y menciona que ojalá Cuba y su país logren descongelar las relaciones bilaterales porque no vale la pena seguir con mezquindades y odios heredados de nuestros antepasados. Saúl Castro desde la CELAC, Cumbre latinoamericana a la cual pertenece la Isla pide que sea levantado el embargo hecho a Guantánamo por parte de los norteamericanos como acto de buena fe y ganas de arreglar diferencias. Muchas cosas convergen en esto de haber firmado la paz me dije a mí mismo. Sí que es un avance tremendo. Pero los republicanos le van a hacer la vida imposible. La oposición no es que esté en contra de hacer pactos y acuerdos. Es más. Saben que así como se inventaron La Guerra pueden lucrarse también con La Paz. “Toda oportunidad de negocio parte de una incapacidad ajena de resolver un problema simple e inevitable” Emprendimiento. Los Juegos del Hambre. Mantener la paz también costará. Ya había visto mucha televisión y pasé a otras actividades.


Todo esto entre otras noticias de lo mismo hizo el ruido necesario y por unos días todos estábamos con cara de paz. Todo era paz. En la prensa seguía saliendo la fotografía donde sale una enorme fogata con todas las armas. Quise revisar whatsapp para chatear con mi novia pero al instante me di cuenta que me lo habían robado la misma noche de domingo en que se firmó la paz cuando fui a visitarla. Noche loca esa. Pero en general bien todo. No por eso voy a desacreditar todo el esfuerzo hecho por el gobierno. Ya se firmó qué hijuemadre. Solamente veía en mi cabeza la fogata esa con el puñal del tipo que me amenazó con él adentro.   

Friday, November 14, 2014

Big Band

Un, dos, tres, cua, el Triple Dance se postula en el aire tomado por contrabajo, batería y vibráfono. Se deja cocer. Huele bien. El “saseo” del hi-hat  junto con la insinuación de una posible melodía de saxofón hace que mis papilas gustativas se les enarbolen sus cilios transmitiéndole al cerebro contenido categorizado y éste a su vez se produce una imagen de sublimación. El fragmento que se ejecuta no da tiempo de liquidez por cómo se aglutinan plicas con notas de rubato, funciones de acordes echados a perder en presencia de un ácido. Mezcla que va de sólida a gaseosa con arreglos de brass fina y oportunamente propuestos en filigrana detallada por el orfebre delegado, quizá drogado, alcaloide notable aunque con usted no hable. Toda orquesta necesita su “Tangula”, su musa. La musaraña para el show.

El término en el colegio nos fue impartido en aula como una teoría. Big Bang. Como lo pronunciaban. Pero en realidad es Big Band. Una anomalía en la dicción y Boqui-toqui se quedó. La teoría es de singularidad. Un Tema al vacío. ¿Y qué hizo al Tema ser Tema? Pues se calentó. Estalló. Jimmy tosió la habichuela al de los bigotes que mangoneó los dedos por todo el mástil sin agarrarla y aceleró el paso llevándose consigo al de los tambores con Stevie idiofonizando una paleta de colores para pacientes de acromatopsia dispuestos a curarse haciendo uso de su bendita cóclea. Quien señala a Edy es una recomendación al inicio de la partitura pero Edy está ausente dirigiéndose al ensayo. La Forma queda a merced del llamao, del que se atreva a esbozar el tema con trombón si quisiese en jeta. Melodía rara esa. ¡Me produce sialorrea! Ya todo el ensamble está en furor. Gárgaras de saxo bajo a modo stacatto, trompetas con sordina, vibráfono, flauta traversa se tiran el tema, comentan sobre él, hacen variaciones, hay músculo. Óxido de hierro en el entorno. Suero y contenido proteico separados por zumo armónico, estoy como un colibrí, mi corteza cerebral está eléctrica, entra tema de The Razor’s Edge como medley. Listo el pase. Hay que conservar forma humana. Ya veo un poco de incorporados.

Las posibilidades de orquestación son infinitas incluso con las notas que no suenan. Hasta ese sonido que proviene de afuera de la sala, una trompa de mula transeúnte, aporta al color del acorde que acabó de sonar sirviendo de puente para el siguiente en inversión inestable, de cifrado ambiguo, perteneciente a la tonalidad del eje de Béla. Todos en el ensamble se están oyendo es de notar por la coherencia de los solos. Se pisan los cojones a la vez que se sirven de membranas donde reposar sus tensiones si de resolver se les antojara con el primer grado sustituido. Puro brass suena. El músculo ahora es flácido como carne de obeso. Un obligao compuesto por un moribundo tambalea por la cuerda con nitroglicerina abordo. Hemiolas, tresillos, sextas, segundas, unísonos, claqueteo de llaves, saliva y tudeles pendientes avisan el signo. “Anoréxicas y obesos” expectantes... Tema.

Silencio. Vital. Otro buen recurso  que en música lo escribimos como lo que puede sonar en algún momento, tesoros, golosinas bajo llave en dominio ajeno para evitar rebote por ingesta excesiva de las mismas. La pastosidad de un contrabajo en la estepa del papel mudo, de su papel en la orquesta, es de una cualidad taciturna por cada cuerda pulsada acompañada de un herrumbroso Ride lloviéndole entre figuras. Con el sonido dándome vueltas la cabeza pienso en el despliegue armónico y humano como si fueran mis dedos los que digitaran un diapasón enorme producto de una afasia descriptiva por ende imposible de compartir salvo alguna excepción respecto a dejar de ser masa. ¡Maldita sea! Hay algo que la está generando. Esas jodidas ideas sacadas de los desagües cómo suenan. Tengo un sabor a metal que no se me va y la menta es inútil. Me chupo una cada vez que puedo pero nada. Me quiero volar los sesos. No sé si al escuchar una cosa más me esté haciendo más sordo. No reconozco esos acordes. ¡Qué paranoia! Están acabando ya es la coda. Me zumban los oídos.

Big Band no traduce “Banda Grande” ¡Por el amor a Odín! Traduce Grande Exposición de Ideas que en proporción especulan tema, estándar, forma, tesitura, dinámica, sonido, ritmo, creación. La experiencia de recibir todas la frecuencias juntas de cada instrumento en un solo recinto, con la mera acústica amplificando. Ya sé por qué hay tanto purista. Me gusta lo que pasa por hardware pero oír a la Banda con el sonido que puede dar, que es suficiente, es por divertido estridente. 

Friday, February 14, 2014

Outsider

No he estado muy inspirado en estos últimos veintitantos onomásticos. Más bien distraído.
Padezco una enfermedad de la que no me quiero curar por beneficios introspectivos:
Raciocinio especulativo inducido por una fuerza x ejercida por alguna esfera o materia
oscura… o qué va, simplemente soy un conejo de indias de una red inteligente de humanos
de la estirpe de esos que crearon a Dios, La Música, El Infierno, La República, El Amor.
Pitagóricos que grabaron en nuestro corazón el número de serie con el que se mueve la
naturaleza.

Perderse en una comida desnuda donde emergen ruidos para generar una reacción en
cadena de movimientos ondulatorios y frecuencias irregulares como chasquidos, tintineos
de losa, diafragmas contrayéndose, guargüeros decantando, sorbidos, alarmas de carros y
relojes de pulsera, voces de ganado vacuno, manifiestos de hambruna y placer
gastronómico o de opiniones divergentes según su tesitura; miradas inquisitivas, de
morbo, de enfermedad erótica, otras no tanto, más bien de asco al cruzarse a través de la
mesa color cedro tratado donde se ven figuras rupestres que no alcanzaron a irse después de
pulirse el lote de aquella madera doméstica, un ladrido de perro llegando del viaje entre
cuadras, parece una queja, no le gusta quedarse solo, amarrado, mientras el gato se pasea y
se le va robando de grano en grano su concentrado, las sillas arañando el suelo imitando
una escala cromadifusa, el desagüe de una tubería cercana, el Aliento de una Maldición, la
idea de estar en un décimo piso en una estructura que se balancea por vientos provenientes de
varias direcciones, rebote aleatorio contra demás edificios, también balanceados por otros
aires… en fin. Qué cantidad de movimiento e información por cada segundo gastado para
apenas percibir un atisbo de la gran Célula Rítmica que sólo del Punto Quieto puede venir.

Cualquier musaraña para sacarle el número de las entrañas me genera adicción
especializándome en un nuevo prejuicio, en nueva justificación a mi ortodoxia
licenciosa: Mi cáncer incurable, un lenguaje fraccionado. Aracil (1986) dice:

    Si observamos nuestro entorno vemos que estamos inmersos en un mundo de sistemas.
    Al considerar un árbol, un libro, un área urbana, cualquier aparato, una comunidad social,
    nuestro lenguaje, un animal, el firmamento, en todos ellos encontramos un rasgo común:
    se trata de entidades complejas formadas por partes en interacción mutua, cuya identidad
    resulta de una adecuada armonía entre sus constituyentes, y dotadas de una sustantividad
    propia que transciende a la de esas partes; se trata, en suma, de lo que, de una manera genérica,
    denominamos sistemas. (p.13)


Somos un sistema dinámico y así es como funciona. Pero me obsesiona el detalle. El
primerísimo primer plano. El mugre de la uña. Los sonidos anclados a los objetos. Tu pelvis que
viene y va.

Estoy relegado a un rincón conectándome no sé a qué, ni a quién, esperando nada, ansioso de
algo, como esperando una promesa, un susurro ontogenético, una melodía concreta, una
sonoridad diegética y decorativa a la secuencia cinemática que llamamos vida, capturada por
muchos en las diferentes áreas del conocimiento llegándose a preguntas cada vez más absurdas
no por eso menos útiles al incentivo-colectivo-adictivo de la curiosidad humana también necia
por catalogar la especie, mi especie, sapiente, sapiente. No hay sistemas aislados aunque seamos
individuos. “Nuestra forma de pensar es analítica y nos lleva, casi sin darnos cuenta, a dividir lo
que en realidad convive en armonía” (Trujillo, 2005, p.14). Es natural. Mi patología es
natural. Soy un ser biopsicosocial siendo éste un proceso integral: biológico, sicológico y social.
Mis aberraciones, inseguridades, obsesiones, incredulidades, destrezas, no son más que la suma
de las partes de mi contexto particular otrora configurose incluso programándose aún está con
cada experiencia, modificando su forma mas no el perfume producido a través de este cuarto de
eje, 76,5 grados longitud oeste, exponiéndome a la luz para reflejarme en otros o por qué no
reconocerme en otros bien sea por las leyes de Mendel o las leyes de mí.


                                                                     

 REFERENCIAS


Aracil, J. (1986). Maquinas, sistemas y modelos
       Madrid, España: Editorial Tecnos S.A.

García, T.S. (2005). Entremeses Teológicos
       Bogotá, D.C: Digiprint Editores

Monday, November 11, 2013

Una Mujer




De perfil mirando hacia nada por el balcón, sentada, en una butaca, masajeándose con su mano izquierda y su pulgar la planta de su pie, totalmente exhausta, la observo; ora de su boca humo sale y me llega un poco pues se filtra hacia la pequeña salita donde estoy turbando un poco la preocupación de su rostro que le acompaña desde hace 25 años, cuando por primera vez compró su primera de Royal, que uno por día, al llegar del trabajo y dejar los tacones, encendían su ritual, su oráculo, su única pausa en las 20 horas siguientes de compromisos y rutina de mujer madre-divorsiada-cabeza-de-familia. Era el momento en el cual sus pensamientos más inconfesables surgían como cuando se está por formar una borrasca y en el que meditabunda en su calma antes de su tormenta, tapo, tacho, tiempo, “Ayúdame Dios mío, dame fuerzas (…)”, se preguntaba “¿Por qué? ¿Por qué? Si fui tan buena hija (…)”. Desde mi lugar hago tales cavilaciones. Entonces la veo besar medio cigarrillo alejándolo con desidia de su boca hasta presionarlo suavemente, de a toquecitos, en una maseta vacía donde yace un hilo de humo que parpadea hasta desaparecer junto a otras tantas colillas con la huella del labial de esos labios que jamás usaría de nuevo excepto sólo para articular plegarias y súplicas al reino de los cielos declarando en cada comienzo de jornada, al gastar sus cuatro horas de sueño: “Bendice este día Dios mío. Dame fuerzas.”  
    
Siempre que suena el teléfono es su jefe. Algunos cheques y unas cartas habrá que alistarle. Es domingo. Dice que es urgente. Ella deja su qué hacer de ama de casa y sale para la oficina. Siempre que sucede eso, pues es muy común, su preocupación aumenta no viendo la hora en que le pidan la Caja Menor y no coincidan los registros del dueño con los comprobantes de ingresos. Aunque ella siempre piensa en todo previendo un suceso así acomodando la contabilidad. Mujer madre-divorsiada-cabeza-de-familia. No obstante nunca robó. El día de su liquidación devolvió todo. Lleva años en esta empresa trabajando 20/7 por el mismo sueldo y los mismos halagos de la secretaria perfecta; pero los mejores cumplidos son los que se endosan en un cheque le dijeron una vez siendo este tal vez el motivo para disponer de dineros ajenos.
Esta mujer no es solamente la que está pendiente de todo en la oficina sino también de los gastos familiares del tipo jefe, labor que sin darse ella cuenta le adjudicó. Pero no quiero hacer de este texto una novela ni un homenaje nadie. “A veces de una línea surgen películas enteras…” simplemente comparto este Acorde para que suene.

Lo que a través de los años la relación jefe-secretaria pareciera un perfume de otra cosa, sólo lo saben sus corazones, cada uno con un interés particular. Esta mujer vive en la oficina y trabaja en la casa al igual que su jefe. Comparten mucho tiempo juntos, trabajando, y es la pura verdad. No hay demostraciones de afecto o un mal chisme que los pudiera delatar. Fines de semana entre cheques y cartas, semanas de trabajo duro, días de viaje del jefe, no dejan hacer nada más que pensar en producir y firmar papeles. Cuando esta mujer recibe una llamada de su jefe duran horas en línea –añado que tienen un número privado sólo para asuntos de la Oficina–. La recoge a la hora que a él se le antoja pues siempre anda de afán o necesita algo urgente. Aquí no hay nada tácito porque no hay nada que suponer. La perspicacia de estos dos personajes cuando se lanzan miradas furtivas entre reuniones hace pensar en una consulta clínica. Él quizá sospecha de su secretaría cuando hacen ajustes de Caja pero jamás se lo hace saber por la antigüedad que ella tiene en la empresa y por lo que le costaría sacarla. Además está al tanto de todo. De todo. Es muy valiosa. Mejor “mala conocida”. Ella por su parte se ha propuesto a ser indispensable. Tiene café hecho para cuando su jefe llega por la mañana y hecha unos vasos demás por si llega con visita. La Oficina queda en una lomita cerca a una cantera de explotación de roca y siempre hay polvo en el aire. Ella mantiene con un trapito. Hay tres empleados. El vigilante que vive ahí mismo, un perro viejo con verrugas en las patas que se gana su comida por dar miedo y Ella, su compinche y a veces molesta secretaria. Los dos tractocamiones de transporte de carga que tiene el jefe por empresa dan para pagar no más de tres contando con sus gastos personales, pues tiene a cargo una esposa demandante, tres hijos, un perrote y una que otra mosita por ahí. Ella, su secretaria sabe las responsabilidades que tiene su jefe provocándole cierta rabiecita su coqueteito con jefas de otro local. Por eso se hace uno que otro prestamito para cobrarse todos estos servicios extra que van desde conserje, monja, hasta relacionista pública. Es por eso que siempre me gusta verla por la salita cuando llega a su casa, se quita los tacones y enciende su cigarrillo mientras se masajea sus pies. Para imaginarme la vida de esa mujer infinitamente sola y guapa a la vez perdida en el mundo.     

Thursday, April 26, 2012

Vernáculia


Lugar incidental

“A veces hay que escoger bien el adagio para ponerlo a prueba de incandescencias a la entrada o no se te permitirá ingresar” Mustafa Abdul Jalil III. ‘El Ufanalgarafanto’

Usé prenda del lugar y se me antojó una bebida mientras esperaba algo de flujo peatonal. Aunque se me olvidó un requisito: encomendarme a algún santo particular; las gentes, por la Suciedad suelen hacerlo y es un acto de relaciones públicas interesante e inherente al comportamiento que genera la sinergia por la actividad estatal. Mientras llevo medio vaso de jugo tropical de la región me voy enterando del resto. Es muy parecido de donde vengo. El sistema de transporte, las calles y direcciones, demografía, anglicismos, hasta trivialidades varias. Sin darme cuenta ya parezco uno de ellos.

En la hora que hay tráfico se exhiben los delirios del sector provocándome una ansiedad de socializar con mi cuarto vaso de jugo tropical casi bebido. Hace una sed desesperante y el único que consume líquido soy yo. Los demás pasan, preguntan una dirección, fuman un cigarrillo, hacen una llamada y algunos cobran. De repente algo no es usual; una señora con un trasero enorme para un taxi (también amarillos), se sube gateando y se acuesta de culo para arriba. Unas niñas con ropas arañadas salen de la esquina de al frente pelándose lo que parece una caja de icopor con comida china. Digo que es china por los diseños de la cajita y además porque la semana pasada cuando llegué a este lugar escuché por la radio que un comité enviado por Salud Pública al un vecindario quejarse de un almizcle extraño, encontró irregularidades en los ingredientes usados en “La Mesita de Mao Tse”. Restaurante. Tuvieron que usar tapabocas la operación encontró rollitos de dermis curada en orines de diabético y la conducta de los comensales al degustar el plato de la casa era similar al de esas infantes haraposas.

“Escucha la propuesta son ciento treinta” una voz adentro me suena. “Déjate invitar”. Parece loco pero pensándolo bien son otras políticas y de alguna manera si no regreso no lo notarán. El departamento de Inmigración es más laxo aquí y no es porque sean corruptos sino porque no les interesa deportar. Mezclar es la consigna. ¡Parchate un Jack!  

Como toda nación tienen su fe y sus tres aparatos, designios divinos adjudicados a todas las razas, criaturas o cualquier tipo de naturaleza biótica o abiótica en una fecha Eónica-orgónica tomándola como mínima referencia si es el caso. Estampitas de un sujeto llamado Divino Niño, calcomanías de una Virgen anillada en bolitas adheridas a los vehículos puedo notarlas en la bandera si me acerco a ella. Aquí todo es emprendimiento. La lógica pura para evitar las ambivalencias cognitivas y morales. Tengo tanta caspa en la cabeza que trato de justificar lo que veo pero ellos son legítimos, genuinos y actúan como si fuese un principio y no prioridad la dinámica de su sistema. El aborto es legal, la maricada igual y la locura es una actitud siempre y cuando las dos primeras se justifiquen en la Oficina de Reclamos Indulgentes (ORI), dependencias para ufanalgarafantes. Los extranjeros como yo que dejan de serlo cuando deciden quedarse, se adaptan de una manera increíble. Dice en la entrada: “¡Vernáculia! Si usted está de arribada procure agasajarse sin interrumpir el proceso”. Entiendo. La gente se expresa de una manera económica usando frases de reciclaje ya listas para obsequiarse. Un matón en una conversación con otro particular le compartía: “si tu negocio es la venta de accesorios para el hogar es natural que todo se mueva alrededor de mesitas, tapeticos, esencias, etc. y vos, consiente que en ocasiones te roben, no te vaya bien en las ventas, tu mujer se vaya con otro o tu hijo se vuelva lesbiana no habiendo cometido ningún crimen, quiera decir que no lo estés haciendo bien. Así mismo ocurre si tu negocio es asesinar gente. Lo común es que vivas rodeado de muerte, sangre, deditos sueltos, etc. y no es que uno viva en una mala racha o sean castigos divinos o maldiciones eternas. Simplemente es el medio y es apenas obvio que si te mueves en tal o cual actividad comercial las situaciones sean las más coherentes con la labor que ejerzas. ¿No te parece?”

El control de natalidad no importa. “Mezclar y Poblar”. Lo tendré presente. Siempre pensé que nunca iba a tener hijos pero quedándome en este sitio podría reproducirme en masa hasta con animales. Vernáculia es bipolar. La gobiernan todos a través de un Sistema de Redes transmitida por medio de dispositivos móviles y por cada “De acuerdo” se reúne una delegación para hacer actas y compendios sobre las tendencias en materia ambiental-político-vacacional-cultural-social.

Parece haber transcurrido el tiempo. Veo mi reloj y no ha pasado más de una hora menos cinco minutos GMT. Siempre he atrasado mi reloj cinco rayas. Quizá a eso se deba mi incumplimiento.
Un señor de edad se baja los pantalones y se caga debajo de un árbol con una frescura representante y un hombre de traje me hace un presente: “¿Qué tal este bouquet-sito? Dice y se sube a su Chevrolet Cruze plata. Dos mujeres hablando una lengua incomprensible dejan un folleto con caricaturas en la portada. La hojeo y es un comic donde un león come manzanas con una cebra roncante a su lado. Un gramófono en perfecto estado lo coloca en el andén un ciudadano para acomodarle la aguja y alcanzo a leer “Buena Vista Social Club Vol. 1”. Bello. Me tomo otro jugo y busco un árbol para mear.

Mi vuelo es dentro de cuarenta minutos y este lugar es un embrujo. Pero necesito salir. “Salir es fácil; respete la fila”. Grita una fémina en medio de gentes. Antes una llamada para motivarme. Hay mucho talento por estos días que llevo y pienso en coger alguna nobleza de estas que se tallan. Los ufanalgarafantes de Vernáculia son de mucha actividad. Espero volver con algo de dinero para ufanalgarafarme y suavizarme las vergüenzas. De entrada por salida para radicarme después.  

“Deceso de pasajeros. Siguiente parada, Fundación Humana”. Ese lulo enrarecido  que se da en este trópico me está dejando ciego. “Deje su mensaje después del tono”: Para algarafarria y orquesta mis grandes rebotes. Mensajes detesto.





A la orden,
Regulador.

Sunday, February 13, 2011

FELICIDAD

De Sermones de bolsillo

Pero si es que así está organizado el orden de aquellas conductas amén de buen oficio que gusto con el fin de rascar las vergüenzas de aquellos enmascarados y autómatas sistémicos en la que el objeto sine qua non es decir tal vez un mundo más justo si apenas llega a lógico con su crítica de buen juicio representa la cotidianidad en lo aleatorio.

Más grosería menos cordialidad para un pronto restablecimiento de nuestra institución ubicada en la esquina del lugar, invasión de espacio público sin garantías de buen uso, para controlar plagas y creencias sin lectura que hacen el concepto confuso e inquietante al hambre de estómago. Con unos buenos lentes se nota.

En lo que a mí purga se requiere de prioridades dejando principios y cursilerías para labores domésticas donde indivisos de cuna limpia evangelizan para un golpe de estado hostigado sin los acentos correctos aunque tal vez de pronto si se finge bien, logramos causa homogénea y casi que de humores bien habidos. Como dijo la señora de los zapatos azules con punta de puñal, entretiene si te enrolas Felicidad.

Hay una prestación de servicio muy interesante cuando te quitas un peso de encima, de pronto una vía con acceso a salidas de la bazofia que impuso la costumbre, pulso sin regular, zonas de ventilación con pronta evacuación la cual pregunto tú bostezas mientras las noticias se presentan: Inés María se ve ▬como si pudiera gritar▬ ¡esta blusa me va a matar! Incluso el método es no tener uno da igual. Ensuciarse todos los días es la convención que una niña propone y salta a la vista lo elocuente que es sin mencionar su imprudencia a la vez e inherencia al contexto praxis de su fricativa consonancia en efecto intercambio de una región a otra con probabilidades de adquirir su primera descendencia. Feliz la infante de pezones advertidos, igualiteña esa.

Aquellas situaciones estables son las que por buena conducción llegan ocasionando una mueca de alivio, fecha de vencimiento que le da paso al siguiente enlace, la idea de cada uno en su rol, en su secuencia, en su dermis, su pandemia, su tontería que va en alza concluyendo en el final meloso y ridículo en la que triunfan los sonetos donde aves comen de la manita izquierda de bondadosos calenturientos con Felicidad en su derecha. Era lo que me temía Felicidad.

Felicidad no es como la pintan. Es real. Su trabajo requiere buen oficio y mala cara para abofetear desacatos. De estatura promedio y robusta mantiene el orden en una obra constructiva. Felicidad es una persona no otra cosa.


A la Orden,
Regulador