Naked Lunch

Naked Lunch
Chord Planting

Monday, November 11, 2013

Una Mujer




De perfil mirando hacia nada por el balcón, sentada, en una butaca, masajeándose con su mano izquierda y su pulgar la planta de su pie, totalmente exhausta, la observo; ora de su boca humo sale y me llega un poco pues se filtra hacia la pequeña salita donde estoy turbando un poco la preocupación de su rostro que le acompaña desde hace 25 años, cuando por primera vez compró su primera de Royal, que uno por día, al llegar del trabajo y dejar los tacones, encendían su ritual, su oráculo, su única pausa en las 20 horas siguientes de compromisos y rutina de mujer madre-divorsiada-cabeza-de-familia. Era el momento en el cual sus pensamientos más inconfesables surgían como cuando se está por formar una borrasca y en el que meditabunda en su calma antes de su tormenta, tapo, tacho, tiempo, “Ayúdame Dios mío, dame fuerzas (…)”, se preguntaba “¿Por qué? ¿Por qué? Si fui tan buena hija (…)”. Desde mi lugar hago tales cavilaciones. Entonces la veo besar medio cigarrillo alejándolo con desidia de su boca hasta presionarlo suavemente, de a toquecitos, en una maseta vacía donde yace un hilo de humo que parpadea hasta desaparecer junto a otras tantas colillas con la huella del labial de esos labios que jamás usaría de nuevo excepto sólo para articular plegarias y súplicas al reino de los cielos declarando en cada comienzo de jornada, al gastar sus cuatro horas de sueño: “Bendice este día Dios mío. Dame fuerzas.”  
    
Siempre que suena el teléfono es su jefe. Algunos cheques y unas cartas habrá que alistarle. Es domingo. Dice que es urgente. Ella deja su qué hacer de ama de casa y sale para la oficina. Siempre que sucede eso, pues es muy común, su preocupación aumenta no viendo la hora en que le pidan la Caja Menor y no coincidan los registros del dueño con los comprobantes de ingresos. Aunque ella siempre piensa en todo previendo un suceso así acomodando la contabilidad. Mujer madre-divorsiada-cabeza-de-familia. No obstante nunca robó. El día de su liquidación devolvió todo. Lleva años en esta empresa trabajando 20/7 por el mismo sueldo y los mismos halagos de la secretaria perfecta; pero los mejores cumplidos son los que se endosan en un cheque le dijeron una vez siendo este tal vez el motivo para disponer de dineros ajenos.
Esta mujer no es solamente la que está pendiente de todo en la oficina sino también de los gastos familiares del tipo jefe, labor que sin darse ella cuenta le adjudicó. Pero no quiero hacer de este texto una novela ni un homenaje nadie. “A veces de una línea surgen películas enteras…” simplemente comparto este Acorde para que suene.

Lo que a través de los años la relación jefe-secretaria pareciera un perfume de otra cosa, sólo lo saben sus corazones, cada uno con un interés particular. Esta mujer vive en la oficina y trabaja en la casa al igual que su jefe. Comparten mucho tiempo juntos, trabajando, y es la pura verdad. No hay demostraciones de afecto o un mal chisme que los pudiera delatar. Fines de semana entre cheques y cartas, semanas de trabajo duro, días de viaje del jefe, no dejan hacer nada más que pensar en producir y firmar papeles. Cuando esta mujer recibe una llamada de su jefe duran horas en línea –añado que tienen un número privado sólo para asuntos de la Oficina–. La recoge a la hora que a él se le antoja pues siempre anda de afán o necesita algo urgente. Aquí no hay nada tácito porque no hay nada que suponer. La perspicacia de estos dos personajes cuando se lanzan miradas furtivas entre reuniones hace pensar en una consulta clínica. Él quizá sospecha de su secretaría cuando hacen ajustes de Caja pero jamás se lo hace saber por la antigüedad que ella tiene en la empresa y por lo que le costaría sacarla. Además está al tanto de todo. De todo. Es muy valiosa. Mejor “mala conocida”. Ella por su parte se ha propuesto a ser indispensable. Tiene café hecho para cuando su jefe llega por la mañana y hecha unos vasos demás por si llega con visita. La Oficina queda en una lomita cerca a una cantera de explotación de roca y siempre hay polvo en el aire. Ella mantiene con un trapito. Hay tres empleados. El vigilante que vive ahí mismo, un perro viejo con verrugas en las patas que se gana su comida por dar miedo y Ella, su compinche y a veces molesta secretaria. Los dos tractocamiones de transporte de carga que tiene el jefe por empresa dan para pagar no más de tres contando con sus gastos personales, pues tiene a cargo una esposa demandante, tres hijos, un perrote y una que otra mosita por ahí. Ella, su secretaria sabe las responsabilidades que tiene su jefe provocándole cierta rabiecita su coqueteito con jefas de otro local. Por eso se hace uno que otro prestamito para cobrarse todos estos servicios extra que van desde conserje, monja, hasta relacionista pública. Es por eso que siempre me gusta verla por la salita cuando llega a su casa, se quita los tacones y enciende su cigarrillo mientras se masajea sus pies. Para imaginarme la vida de esa mujer infinitamente sola y guapa a la vez perdida en el mundo.     

Thursday, April 26, 2012

Vernáculia


Lugar incidental

“A veces hay que escoger bien el adagio para ponerlo a prueba de incandescencias a la entrada o no se te permitirá ingresar” Mustafa Abdul Jalil III. ‘El Ufanalgarafanto’

Usé prenda del lugar y se me antojó una bebida mientras esperaba algo de flujo peatonal. Aunque se me olvidó un requisito: encomendarme a algún santo particular; las gentes, por la Suciedad suelen hacerlo y es un acto de relaciones públicas interesante e inherente al comportamiento que genera la sinergia por la actividad estatal. Mientras llevo medio vaso de jugo tropical de la región me voy enterando del resto. Es muy parecido de donde vengo. El sistema de transporte, las calles y direcciones, demografía, anglicismos, hasta trivialidades varias. Sin darme cuenta ya parezco uno de ellos.

En la hora que hay tráfico se exhiben los delirios del sector provocándome una ansiedad de socializar con mi cuarto vaso de jugo tropical casi bebido. Hace una sed desesperante y el único que consume líquido soy yo. Los demás pasan, preguntan una dirección, fuman un cigarrillo, hacen una llamada y algunos cobran. De repente algo no es usual; una señora con un trasero enorme para un taxi (también amarillos), se sube gateando y se acuesta de culo para arriba. Unas niñas con ropas arañadas salen de la esquina de al frente pelándose lo que parece una caja de icopor con comida china. Digo que es china por los diseños de la cajita y además porque la semana pasada cuando llegué a este lugar escuché por la radio que un comité enviado por Salud Pública al un vecindario quejarse de un almizcle extraño, encontró irregularidades en los ingredientes usados en “La Mesita de Mao Tse”. Restaurante. Tuvieron que usar tapabocas la operación encontró rollitos de dermis curada en orines de diabético y la conducta de los comensales al degustar el plato de la casa era similar al de esas infantes haraposas.

“Escucha la propuesta son ciento treinta” una voz adentro me suena. “Déjate invitar”. Parece loco pero pensándolo bien son otras políticas y de alguna manera si no regreso no lo notarán. El departamento de Inmigración es más laxo aquí y no es porque sean corruptos sino porque no les interesa deportar. Mezclar es la consigna. ¡Parchate un Jack!  

Como toda nación tienen su fe y sus tres aparatos, designios divinos adjudicados a todas las razas, criaturas o cualquier tipo de naturaleza biótica o abiótica en una fecha Eónica-orgónica tomándola como mínima referencia si es el caso. Estampitas de un sujeto llamado Divino Niño, calcomanías de una Virgen anillada en bolitas adheridas a los vehículos puedo notarlas en la bandera si me acerco a ella. Aquí todo es emprendimiento. La lógica pura para evitar las ambivalencias cognitivas y morales. Tengo tanta caspa en la cabeza que trato de justificar lo que veo pero ellos son legítimos, genuinos y actúan como si fuese un principio y no prioridad la dinámica de su sistema. El aborto es legal, la maricada igual y la locura es una actitud siempre y cuando las dos primeras se justifiquen en la Oficina de Reclamos Indulgentes (ORI), dependencias para ufanalgarafantes. Los extranjeros como yo que dejan de serlo cuando deciden quedarse, se adaptan de una manera increíble. Dice en la entrada: “¡Vernáculia! Si usted está de arribada procure agasajarse sin interrumpir el proceso”. Entiendo. La gente se expresa de una manera económica usando frases de reciclaje ya listas para obsequiarse. Un matón en una conversación con otro particular le compartía: “si tu negocio es la venta de accesorios para el hogar es natural que todo se mueva alrededor de mesitas, tapeticos, esencias, etc. y vos, consiente que en ocasiones te roben, no te vaya bien en las ventas, tu mujer se vaya con otro o tu hijo se vuelva lesbiana no habiendo cometido ningún crimen, quiera decir que no lo estés haciendo bien. Así mismo ocurre si tu negocio es asesinar gente. Lo común es que vivas rodeado de muerte, sangre, deditos sueltos, etc. y no es que uno viva en una mala racha o sean castigos divinos o maldiciones eternas. Simplemente es el medio y es apenas obvio que si te mueves en tal o cual actividad comercial las situaciones sean las más coherentes con la labor que ejerzas. ¿No te parece?”

El control de natalidad no importa. “Mezclar y Poblar”. Lo tendré presente. Siempre pensé que nunca iba a tener hijos pero quedándome en este sitio podría reproducirme en masa hasta con animales. Vernáculia es bipolar. La gobiernan todos a través de un Sistema de Redes transmitida por medio de dispositivos móviles y por cada “De acuerdo” se reúne una delegación para hacer actas y compendios sobre las tendencias en materia ambiental-político-vacacional-cultural-social.

Parece haber transcurrido el tiempo. Veo mi reloj y no ha pasado más de una hora menos cinco minutos GMT. Siempre he atrasado mi reloj cinco rayas. Quizá a eso se deba mi incumplimiento.
Un señor de edad se baja los pantalones y se caga debajo de un árbol con una frescura representante y un hombre de traje me hace un presente: “¿Qué tal este bouquet-sito? Dice y se sube a su Chevrolet Cruze plata. Dos mujeres hablando una lengua incomprensible dejan un folleto con caricaturas en la portada. La hojeo y es un comic donde un león come manzanas con una cebra roncante a su lado. Un gramófono en perfecto estado lo coloca en el andén un ciudadano para acomodarle la aguja y alcanzo a leer “Buena Vista Social Club Vol. 1”. Bello. Me tomo otro jugo y busco un árbol para mear.

Mi vuelo es dentro de cuarenta minutos y este lugar es un embrujo. Pero necesito salir. “Salir es fácil; respete la fila”. Grita una fémina en medio de gentes. Antes una llamada para motivarme. Hay mucho talento por estos días que llevo y pienso en coger alguna nobleza de estas que se tallan. Los ufanalgarafantes de Vernáculia son de mucha actividad. Espero volver con algo de dinero para ufanalgarafarme y suavizarme las vergüenzas. De entrada por salida para radicarme después.  

“Deceso de pasajeros. Siguiente parada, Fundación Humana”. Ese lulo enrarecido  que se da en este trópico me está dejando ciego. “Deje su mensaje después del tono”: Para algarafarria y orquesta mis grandes rebotes. Mensajes detesto.





A la orden,
Regulador.

Sunday, February 13, 2011

FELICIDAD

De Sermones de bolsillo

Pero si es que así está organizado el orden de aquellas conductas amén de buen oficio que gusto con el fin de rascar las vergüenzas de aquellos enmascarados y autómatas sistémicos en la que el objeto sine qua non es decir tal vez un mundo más justo si apenas llega a lógico con su crítica de buen juicio representa la cotidianidad en lo aleatorio.

Más grosería menos cordialidad para un pronto restablecimiento de nuestra institución ubicada en la esquina del lugar, invasión de espacio público sin garantías de buen uso, para controlar plagas y creencias sin lectura que hacen el concepto confuso e inquietante al hambre de estómago. Con unos buenos lentes se nota.

En lo que a mí purga se requiere de prioridades dejando principios y cursilerías para labores domésticas donde indivisos de cuna limpia evangelizan para un golpe de estado hostigado sin los acentos correctos aunque tal vez de pronto si se finge bien, logramos causa homogénea y casi que de humores bien habidos. Como dijo la señora de los zapatos azules con punta de puñal, entretiene si te enrolas Felicidad.

Hay una prestación de servicio muy interesante cuando te quitas un peso de encima, de pronto una vía con acceso a salidas de la bazofia que impuso la costumbre, pulso sin regular, zonas de ventilación con pronta evacuación la cual pregunto tú bostezas mientras las noticias se presentan: Inés María se ve ▬como si pudiera gritar▬ ¡esta blusa me va a matar! Incluso el método es no tener uno da igual. Ensuciarse todos los días es la convención que una niña propone y salta a la vista lo elocuente que es sin mencionar su imprudencia a la vez e inherencia al contexto praxis de su fricativa consonancia en efecto intercambio de una región a otra con probabilidades de adquirir su primera descendencia. Feliz la infante de pezones advertidos, igualiteña esa.

Aquellas situaciones estables son las que por buena conducción llegan ocasionando una mueca de alivio, fecha de vencimiento que le da paso al siguiente enlace, la idea de cada uno en su rol, en su secuencia, en su dermis, su pandemia, su tontería que va en alza concluyendo en el final meloso y ridículo en la que triunfan los sonetos donde aves comen de la manita izquierda de bondadosos calenturientos con Felicidad en su derecha. Era lo que me temía Felicidad.

Felicidad no es como la pintan. Es real. Su trabajo requiere buen oficio y mala cara para abofetear desacatos. De estatura promedio y robusta mantiene el orden en una obra constructiva. Felicidad es una persona no otra cosa.


A la Orden,
Regulador



Sunday, December 19, 2010

ESCENA SUELTA

Huele bien. Schsss… mejor en bajo a ver. Tata-tata. ¡A ver! Uff el cerdo sí que huele bien. Ajito. ¿Qué tal los saltos de ese perro? Hábil tipo. ¡Sagaz! Tata. Schss. “A mí me gusta dejarme hacer (…)” ¡ah se me estaba quemando esta perra! ¿Mellizo? Andá por una mayonesa y un pimentón. ¡Ah, sartén de tres mil prostitutas! Traeme primero el destornillador que está en la mochila de las herramientas; esa está al lado de la mochila de los cables de la parabólica junto a las chanclas checas, ▬cha che chi cho chu▬. Tatatata. “¿Y tienes pensado grabar un álbum en inglés?” Tatata schsss “No. De pronto una canción si acaso. Nada como decir las cosas que te dan rabia en tu propio idioma”.

¿Aló? Hola Caro, feliz cumpleaños. ¿Cómo estás? Schsss sartén malnacido… dejame el destornillador ahí. Ta, ta. Andá por lo que te dije; decile a Luz Dary que vaya anotando. ¿Aló? No pues que me metí un qué monazo porque se le aflojó el mango al sartén en el que estoy asando el agas-ajo. No nada. Con arrocito, maduro, picadillo de restos y tres lulos que andaban cerca los hice jugo por no contar nada. ¿Nos vemos hoy? Schsss siempre he dicho que hueles mejor de lo que sabes… mmm no, no, aquí con la carne… te llamo ahora ¿listo?

Jeje (…) la querida Luz Dary… los Capsicum annuum se ven que son prestados… a ver veo la fecha de la mayo… Schsss, tata. ¿quién es? Ya voy paisa. Tata. “…y sólo véalo por ¡onE!” Tonces, mirá, los cinco mil de la cortada. ¿Podrías venir la otra semana? Es que mirá ese pasto como está. Traés la de agua para el invierno. Nos vemos paisa. ¡Wof, wof!, ¿qué paisa Bruno, qué paisa? ¿Mello…? Fijate si mi mama está conectada para que le preguntés si almuerza donde Luber o nos llega. “Bueno, ¿cómo es eso de que eres un twitter-adicto? ¿Y qué tan cierto es de que por facebook tus fans te han llegado a mandar fotos censurables?” Tatatata, glup-blup, blup “Pues mira Maria Alejandra ahora con esto de la tecnología, me gusta estar conectado con mis fans para saber qué piensan sobre mi música, cuál es su canción favorita, etc. Y sí. En cuanto a lo segundo, una vez que hicimos una convocatoria para que los fans enviaran algunas fotos de ellos haciendo un gesto o una mueca, para uno de mis álbumes, algunas chicas, te estoy hablando de unas seis mil fotos de chicas, me enviaron fotos donde aparecían desnudas pero nada irrespetuosas, ¡muy bien tomadas!”. Schsss. “¿Y si alguna te estuviera viendo, que le dirías?” Glup-tata. “Nada que muy lindas” Schsss. “las…” tata “las dejaré para mí”

¿Ti-ti-tu-tu-ti-tu-ti? Tuu. Tuu. Schsss. Uiu-uiu-uiu… redial Tuu. Tuu… “Hola. En el momento no me encuentro, pero si dejas tu mensaje te corresponderé en cuanto llegue. Adiós” Uiu-uiu… uuuouou… alguien va de hospitalarias Bruno. Uuou. Uff ya huele mejor schsss ojalá sepa a todo lo que huele. “…soy Maria Alejandra Renzzi y los espero con más invitados y todo sobre sus artistas favoritos aquí en Relaxed sólo en ¡E! crash-plash-taz ¡estoy hecho una maricatura! ¡Mucha garnapia! ¡Casi!

Mellizo ponete en “ausente” para la gurbia. Kjjta-ta tag. ¡Cebollita! ¿Listo o qué? El tuyo es ese, ¿Querés de esto? Es lo que le da el chafachanchi. A bueno. ¡Avanti! Llevate eso para la mesa de una vez. Colocá los titulares “…la ola invernal ya deja un saldo de un millón novecientos cincuenta y nueve mil novecientos veintiocho damnificados y el gobierno…” uy se nos estaba quedando el juguito… crash, plash, pum, taz ta ta-tata… ¡hijo de un millón novecientas cincuenta y nueve mil novecientas veintiocho prostifarras! ¡Por qué no me pusiste mejor el destornillador en un ojo! ¡mputa! ¡El jugo y mi carne! ¡Nunca sabe a lo que huele la gran zorra!



A la Orden,
Regulador

Tuesday, November 23, 2010

RIESGO

Hay tanto riesgo al tomar un trago de café como al hablar ante un público. Alguien en desacuerdo podría meterte un balazo.

No hay menos riesgo ni más riesgo que corresponda a una actividad por inútil o heroica que sea, aunque el aire sí que es peligroso por lo vicioso que es. Vaya actividad la de éste. Sopla duro y aturde.

Anoche, en las noticias, me informé de un choque de buses ocurrido en la vía que por estos días recorro por necesidad. Necesario accidente para los que iban adentro a hacer cualquier vaina. De repente, cuando el cámara hacía un paneo vi que no era necesario ir al hospital si no era al mejor de los vecindarios: Proporcional a La Señoras del Champús que mientras no llueva, su estómago requiere menos complejo B; mientras las piñas para la producción especulan. ¡Qué Necesario! Los campesinos de alguna región del Valle que no es valle prefieren humedad. Ni hablar del riesgo que corren los del transporte con ese porcentaje tan ondulatorio. ¡De montañitas!

El riesgo de escribir es por algún tipo de protocolo que siento es necesario con el contrato firmado. Soy un reproductor y de los malos. También mal traductor, como los de internet. Fusilador de melodías. Regulador. Evito los apagones y me quedo con un corto de riesgo con el que alguna fecha me sacará una sonrisa de entre los molares como para generar una imagen no menos cinematográfica. Dos oídos una boca. Si en alguna cláusula del contrato, de pronto mal leído, mejor tres oídos*.

Riesgo de ego, riesgo de insomnio, riesgo de bastardo, riesgo de sexo, riesgo humano. Riesgo: sinónimo de todas las palabras como cualquiera de ellas. Infinidad de objetos un sonido. Tú emites alguno, sea palabra sea melodía y en el transcurso datos se extravían. La ecuación 1 + 1 es 1. El riesgo de mala nota. No es sano para las arcas.

Io devo partire per la mia casa oggi perche sono stanco. El riesgo de no ser entendido. Quisiera un aumento de sueldo y un seguro de vida para este empleo tan riesgoso como el suyo. Un seguro de esos que tienen los mercenarios en Irak. Un trabajo como cualquier otro.

Mi riesgo, El Relativismo.


A la Orden,
Regulador

*La Boca podría abrirse sólo para comer.

Thursday, May 6, 2010

Insectsamongus

Se mastican entre ellos mientras se pelean por estar conmigo. Es todo un bulevar. Siete de la noche y se citan primero en la cena. Luego, después de comer me esperan sin sueño para una velada bajo presión. Y así es. Mientras oro el día, entre imágenes crepusculares, me aconsejan en las miles de tareas que debo tener listas para cuando me las pidan.

Amanece. Harto se cansaron de porfías. Sus vidas, nocturnas, si que se fueron en un abrir y cerrar de ojos. Veo sus mensajes por todos lados sin remitente e inicio. Ninguno tiene contenido. Extraño lenguaje. Casi muerto. Apenas me acuerdo de todo el escándalo. Piano el que barro, la tumba de ellos, los que sonaban tratando de ser acordes: en algún modo.

No hay por qué angustiarse, pues vendrán más. Uno en especial sí que lo hará. ¡Insectamongus! Es del tamaño de un pensamiento y lejos de ser meditado. Él no se llama así por supuesto. Es su apellido. Presenta patología: tiene ira. Claro que prefiere a los bebes. Con razón mi vecino el bebe lloraba. Por estos días no lo he vuelto a ver. Ha dejado un mensaje tan complejo, a unas 5 secciones, que parece un perrito de cuna dando peso entre las puertas.

Mensajes sin contenido, mil por noche. Insectamongus: su cuerpo torpe me rompió una ceja -la ceja no era mía-. No sabes cómo vendrá pero sí que sabes su siguiente encomienda.

Una horda de animalillos ves que comienzan a aparecer, ya son las siete, y no sabrás en cual de todos Insectamongus haya encomendado su nuevo estúpido mensaje.

Hay un mensaje que sí es claro cuando lo ves: Y=X². Asunto quizá confuso pero preciso. Insectamongus: del tamaño de un pensamiento y lejos de ser meditado.

La era del insecto, mi lectura en ellos. Alienados, jugando al binario.

A la Orden,
Regulador

Friday, February 5, 2010

COMENTARIOS


El único día que vas a descansar es en el que mueras, dice Clint Eastwood. Si Dios me dio una cola para espantar las moscas, yo hubiera preferido que no me diera ni cola ni moscas; dice Benjamín, un burro cínico.
Desesperados, no pasamos a la delincuencia. Empezamos a desmembrar a los grandes maestros. Beethoven, Grieg, Bach, Tchaikovsky, Bizet y Wagner, dice Max Winkler un trabajador para la industria del cine. Yo no me meto con nadie, dice mi vecina. Una cucharada de pepas de papaya trituradas e ingeridas a las tres de la mañana con un poco de agua, purga, me conversa un médico naturista casi Taita en un trayecto de bus.

¡Champús bien frío! Pregona mi madre. ¡Andiamo raggazzi! ¡Farsi i cazzi suoi! ¡Vaffanculo! Nos enseña Antje de Mejía, una italo-colombo-alemana. Te pareces a alguien me dice una mujer. Buscá trabajo oís me dicen todos. Ya tengo, les contesto. Cuarenta mil pesos te cuesta la resina, comenta la repara-dientes, mientras me pone nervioso. No nací para este mundo divaga Miguel Antonnio sosteniendo un café con crema de whiskey en su mano sin vaso. No hay nada más bello que la geometría de una flor canta Cerati. Uno conserva lo que no amarra recita Jorge Drexler, compositor chileno. God bless you decía M.J. I’m i fan a Man grita zapatán desde la vanidad. ¡Satori! Me propuso el chango ecléctico. La distracción es una obstrucción de la construcción dijo la súper-mejor amiga de alguien. Abre tu mente dijo Viviana a quien me gustaría besar de vez en cuando, la novia de alguien.

Nada se toca según los físicos cuánticos. Miauu dice la vaca. ¿Tenes mil pesos? Dice el mellizo. Nada, dicen los bebes. Caos, dice el orden. Orden, dice la ética. Masturbame me dice el ocio. Hasta que lo ames cantaletea el viento.

Últimamente produzco mucha mierda y debería curarme. No te afanes que las mil y una mal-nacidas llegarán pronto a auxiliarte, escucho. Hagamos el amor dicen los atrevidos e infames en mi eucaristía, con el amor ya hecho. “Dios me dijo hoy, ahoritica…” predican los astutos. Bien podrás partir cuando gustes me indulta Pacha, la lechuza de mi casa. Que gentil y sabio animal; una anomalía recurrente en mi sitio. Matar, dice el sánscrito. Y el teatro aplaudió, sinécdoque del lenguaje. Veinte por ciento para los tenderos honrados. El porcentaje puede variar según la necesidad. Agere contra, dijo Iñigo de Loyola.

Si camina por ahí lo van a colgar ‘pollo’; esta zona es caliente. Permítame una requisa. Lo que me encontró, le dije era para
dilatar el tiempo y no me creyó. Llamó al sargento Benítez. Benítez está ocupado con los de la Hilux blanca con emblemas de mapamundi cubierto con corona de hojas, dicen los del retén. Al rato se olvidaron de mí. Pasaron los casi-buenos. Que zancudero me dije y seguí rumbo al oráculo. Y el ‘Mono’ se puso denso.

Y bla, bla, bla todo el mundo dice… y yo ni se diga; dice el que escribe. Famosa frase de alguno.



A la Orden,
Regulador.