Naked Lunch

Naked Lunch
Chord Planting

Tuesday, November 23, 2010

RIESGO

Hay tanto riesgo al tomar un trago de café como al hablar ante un público. Alguien en desacuerdo podría meterte un balazo.

No hay menos riesgo ni más riesgo que corresponda a una actividad por inútil o heroica que sea, aunque el aire sí que es peligroso por lo vicioso que es. Vaya actividad la de éste. Sopla duro y aturde.

Anoche, en las noticias, me informé de un choque de buses ocurrido en la vía que por estos días recorro por necesidad. Necesario accidente para los que iban adentro a hacer cualquier vaina. De repente, cuando el cámara hacía un paneo vi que no era necesario ir al hospital si no era al mejor de los vecindarios: Proporcional a La Señoras del Champús que mientras no llueva, su estómago requiere menos complejo B; mientras las piñas para la producción especulan. ¡Qué Necesario! Los campesinos de alguna región del Valle que no es valle prefieren humedad. Ni hablar del riesgo que corren los del transporte con ese porcentaje tan ondulatorio. ¡De montañitas!

El riesgo de escribir es por algún tipo de protocolo que siento es necesario con el contrato firmado. Soy un reproductor y de los malos. También mal traductor, como los de internet. Fusilador de melodías. Regulador. Evito los apagones y me quedo con un corto de riesgo con el que alguna fecha me sacará una sonrisa de entre los molares como para generar una imagen no menos cinematográfica. Dos oídos una boca. Si en alguna cláusula del contrato, de pronto mal leído, mejor tres oídos*.

Riesgo de ego, riesgo de insomnio, riesgo de bastardo, riesgo de sexo, riesgo humano. Riesgo: sinónimo de todas las palabras como cualquiera de ellas. Infinidad de objetos un sonido. Tú emites alguno, sea palabra sea melodía y en el transcurso datos se extravían. La ecuación 1 + 1 es 1. El riesgo de mala nota. No es sano para las arcas.

Io devo partire per la mia casa oggi perche sono stanco. El riesgo de no ser entendido. Quisiera un aumento de sueldo y un seguro de vida para este empleo tan riesgoso como el suyo. Un seguro de esos que tienen los mercenarios en Irak. Un trabajo como cualquier otro.

Mi riesgo, El Relativismo.


A la Orden,
Regulador

*La Boca podría abrirse sólo para comer.

Thursday, May 6, 2010

Insectsamongus

Se mastican entre ellos mientras se pelean por estar conmigo. Es todo un bulevar. Siete de la noche y se citan primero en la cena. Luego, después de comer me esperan sin sueño para una velada bajo presión. Y así es. Mientras oro el día, entre imágenes crepusculares, me aconsejan en las miles de tareas que debo tener listas para cuando me las pidan.

Amanece. Harto se cansaron de porfías. Sus vidas, nocturnas, si que se fueron en un abrir y cerrar de ojos. Veo sus mensajes por todos lados sin remitente e inicio. Ninguno tiene contenido. Extraño lenguaje. Casi muerto. Apenas me acuerdo de todo el escándalo. Piano el que barro, la tumba de ellos, los que sonaban tratando de ser acordes: en algún modo.

No hay por qué angustiarse, pues vendrán más. Uno en especial sí que lo hará. ¡Insectamongus! Es del tamaño de un pensamiento y lejos de ser meditado. Él no se llama así por supuesto. Es su apellido. Presenta patología: tiene ira. Claro que prefiere a los bebes. Con razón mi vecino el bebe lloraba. Por estos días no lo he vuelto a ver. Ha dejado un mensaje tan complejo, a unas 5 secciones, que parece un perrito de cuna dando peso entre las puertas.

Mensajes sin contenido, mil por noche. Insectamongus: su cuerpo torpe me rompió una ceja -la ceja no era mía-. No sabes cómo vendrá pero sí que sabes su siguiente encomienda.

Una horda de animalillos ves que comienzan a aparecer, ya son las siete, y no sabrás en cual de todos Insectamongus haya encomendado su nuevo estúpido mensaje.

Hay un mensaje que sí es claro cuando lo ves: Y=X². Asunto quizá confuso pero preciso. Insectamongus: del tamaño de un pensamiento y lejos de ser meditado.

La era del insecto, mi lectura en ellos. Alienados, jugando al binario.

A la Orden,
Regulador

Friday, February 5, 2010

COMENTARIOS


El único día que vas a descansar es en el que mueras, dice Clint Eastwood. Si Dios me dio una cola para espantar las moscas, yo hubiera preferido que no me diera ni cola ni moscas; dice Benjamín, un burro cínico.
Desesperados, no pasamos a la delincuencia. Empezamos a desmembrar a los grandes maestros. Beethoven, Grieg, Bach, Tchaikovsky, Bizet y Wagner, dice Max Winkler un trabajador para la industria del cine. Yo no me meto con nadie, dice mi vecina. Una cucharada de pepas de papaya trituradas e ingeridas a las tres de la mañana con un poco de agua, purga, me conversa un médico naturista casi Taita en un trayecto de bus.

¡Champús bien frío! Pregona mi madre. ¡Andiamo raggazzi! ¡Farsi i cazzi suoi! ¡Vaffanculo! Nos enseña Antje de Mejía, una italo-colombo-alemana. Te pareces a alguien me dice una mujer. Buscá trabajo oís me dicen todos. Ya tengo, les contesto. Cuarenta mil pesos te cuesta la resina, comenta la repara-dientes, mientras me pone nervioso. No nací para este mundo divaga Miguel Antonnio sosteniendo un café con crema de whiskey en su mano sin vaso. No hay nada más bello que la geometría de una flor canta Cerati. Uno conserva lo que no amarra recita Jorge Drexler, compositor chileno. God bless you decía M.J. I’m i fan a Man grita zapatán desde la vanidad. ¡Satori! Me propuso el chango ecléctico. La distracción es una obstrucción de la construcción dijo la súper-mejor amiga de alguien. Abre tu mente dijo Viviana a quien me gustaría besar de vez en cuando, la novia de alguien.

Nada se toca según los físicos cuánticos. Miauu dice la vaca. ¿Tenes mil pesos? Dice el mellizo. Nada, dicen los bebes. Caos, dice el orden. Orden, dice la ética. Masturbame me dice el ocio. Hasta que lo ames cantaletea el viento.

Últimamente produzco mucha mierda y debería curarme. No te afanes que las mil y una mal-nacidas llegarán pronto a auxiliarte, escucho. Hagamos el amor dicen los atrevidos e infames en mi eucaristía, con el amor ya hecho. “Dios me dijo hoy, ahoritica…” predican los astutos. Bien podrás partir cuando gustes me indulta Pacha, la lechuza de mi casa. Que gentil y sabio animal; una anomalía recurrente en mi sitio. Matar, dice el sánscrito. Y el teatro aplaudió, sinécdoque del lenguaje. Veinte por ciento para los tenderos honrados. El porcentaje puede variar según la necesidad. Agere contra, dijo Iñigo de Loyola.

Si camina por ahí lo van a colgar ‘pollo’; esta zona es caliente. Permítame una requisa. Lo que me encontró, le dije era para
dilatar el tiempo y no me creyó. Llamó al sargento Benítez. Benítez está ocupado con los de la Hilux blanca con emblemas de mapamundi cubierto con corona de hojas, dicen los del retén. Al rato se olvidaron de mí. Pasaron los casi-buenos. Que zancudero me dije y seguí rumbo al oráculo. Y el ‘Mono’ se puso denso.

Y bla, bla, bla todo el mundo dice… y yo ni se diga; dice el que escribe. Famosa frase de alguno.



A la Orden,
Regulador.

Thursday, December 10, 2009

NAVIDAD

Quedan pocas…

Así como el Niño Dios nació para hacerse paradoja, de igual forma es necesario que conmigo se haga la misma cosa.

Nací en un contexto donde, como en cualquier familia, diciembre era una cosa loca. Regalos por todos lados, parientes muertos resucitaban, la comida que hacia falta en la alacena durante todo el año aparecía como si hubiese sido planeado, porfías de ruido entre vecinos, hasta hijos llegaban al mundo, en fin… por poco y dura un año.

“¿Mamá? ¿Dónde están los juguetes? Mamá, El Niño no los trajo. Será (…)” lalalara-lalalaaa… la canción Premio Grammy por mejor video e interpretación infantil; pues el niño mientras cantaba hacía que uno realmente se sintiera culpable de algo para no merecer aguinaldo alguno. ¡Pegó! ¡Pegó la jodida canción! ¡Y aún! No demora en sonar. Pero así como yo y el niño que cantaba crecimos, y me imagino que por estos días él estará sin empleo como muchos, si es que no lo exilió el hambre, ahora la cancioncita ya no es tan dolorosa almenos para mí.

Nunca ha nevado. Por lo menos aquí y al igual que en Nazaret. Mas es tanta la fe que los Arbolitos amanecen “frapeados”. La gente va de un lado a otro en estampidas como si realmente alguien naciera. Aún no entienden la metáfora. Quizá entendieron la de la traducción. Lo malo no es comprar. De hecho no hacerlo sería gravísimo. Yo soy una compra en algún sentido. Claro que para lo que importa… la idea es comer pavo aunque sea prestado.

Sé que la gente se emociona y, no puedo negarlo, yo también lo hago; algo distinta la emoción, mas emoción es emoción. Me quedan esquirlas del ayer navideño y la tradición; tal vez por eso el sentimiento. Espero que no se estén tomando esto como una reflexión al cambio. De ninguna manera; atrevido fuera. Solamente es un pensamiento que quiero plasmar ya que difícilmente podré decirlo oralmente por la infinidad de contratiempos que tiene una conversación.

Doscientos mil pesos cuesta un adorno navideño de un Papa Noel en Pryca y Pomona. La verdad, son estupendos. De tener unas cuantas guitarras eléctricas, un estudio sólo para mí, una humilde cabañita en Bariloche o en cualquier lejano lugar y un avioncito para ir hasta allá, todos los años compraría uno de esos Santa’s. A mi mamá le gustarían. Sé que la vida le ha hecho perder la alegría de la navidad, pero no hay nada que un gordinflón vestido de rojo no pueda hacer y más si le hundo el botoncito con el que viene el cual enciende un bello coro al buen estilo Merry Christmas. ¡Las voces son humanas! ¡Que putería de artefacto! ¡Y Ni hablar de los Renos que se ponen en los tejados! Ni hablar… $$$$... los mercaderes que salieron del Templo de Jesús fueron inteligentes.

La magia de la navidad es bellísima y hubiese querido quedarme niño. Hubo cosas geniales ahí. Una amiga con buen humor me dijo “Pipe, creo que eso no va a ser posible…”

Escribir este texto me está poniendo algo triste por saber que ya no la disfrutaré al nivel de antes. Lo podré hacer de otra manera pero no como en el pasado. Me volví un anciano. Finjo en aspecto y protocolos. Un código que sólo yo puedo ver, para colmo de males me prohíben comentarlo, impide hacerlo. Está en mi contrato. Algunos conceptos del lenguaje me fueron quitados para evitar la fuga.

Fue algo fortuito el por que de mi desmotivación hacia la festividad de fin de año. Tal vez busqué de forma inconsciente una percepción que ahora me hace aburrido pero que ya teniéndola no hay vuelta atrás. Ya veo porque la ignorancia no puede acabarse. Acabaría la magia. Acabaría el mito, lo bonito de todo este asunto. Voy entendiendo para qué sirven los abuelos: Diomelina se quedó en el 99, su querido años antes. Los otros que me tocaban por ley no alcanzaron a enseñarle a Carlitos lo complicado de tener hijos. ¡No importa papá, dar vida es suficiente!

Ahora no queda más que festejar hasta acabar con la atracción mecánica de Navidad. ¡Paradoja! Quizás pase por el alumbrado. Soy tan inestable como usted humano, algo diferente es todo. Sólo busco salir.

Y mientras los barrios de esta ciudad y el resto del mundo junto con las religiones (que paradójicamente se encuentran en una misma celebración) preparan la fanfarria, se ponen los “cucos amarillos”, sacan el vino de las uvas, juegan “palito en boca” y en los comedores aparece el arroz, tan nuestro como el café y los pandebonos, no queda decir más que Feliz Navidad y próspero Año Nuevo… hasta acabar con la farsa.

A la Orden,
Regulador.

Post Meridiem:
“En casa de herrero cuchara de palo” A veces soy malagradecido; mas debe ser así. ¡Paradoja!

Thursday, December 3, 2009

MONTEBELLO

Transportadora de Alimentos


Inventario de Improperios

“¡Ah! Ej que, ¿No vas a pagar? ¡Mal-parido! ¡Vení hijueputa! Vení. Tea-ja veni gratis pe doble hijueputa. Poco hombre. ¿Te vaj a ir sin pagar, marica? ¿Querés que te azote? Dame tre lucas ya pe dame tre lucas ya pe marica hijueputa (…) decí algo flaco malparido te enciendo (…)” mientras me decían esto me iba quedando sin pena. “Dale pe montate montate…” dice otra voz, un mayor que yo en ética.

Eso me recitó la necedad hecha carne meciéndose desde el pasa-manos, donde se ancla aquella muestra gratis de hombre, el aborto perdido de su madre, si no es que no es más feo que pegarle a Dios, en fin, mientras caminaba con mi querida madre después de bajarme de “su” Montebello, parece el dueño, sin pagar los dos mil pesos que me exigía por un trayecto de la cra. 86 con calle 70 hasta antes de comenzar la clínica Valle del Lilí (que no alcanzan a ser 10 ó 15 metros).


El Asesinato

Viajar en el bus-discoteca, que ya se parece a la “Casita del Terror” con todas esas lucecitas de neón y con su divertida forma de conducirnos al accidente, es la razón por la que, mamado, como los bultos de papa llegan a la galería después de su travesía, le enterré las uñas de la mano derecha, con las mismas que toco la guitarra, en sus ojitos brincones y se los saqué de sus cuencas. A ver cómo hace para cobrar los pasajes de otras vidas.

Cerca al caño que queda al lado de la clínica tiré al hombrecito camisa a cuadros, jean blancuzco, zapatos finos. La ira era tal, que no bastándome con dejarlo con sólo el recuerdo de ver, le estampillé una piedra que parecía un yunque, de esos de Warner Brothers en la cabeza y como para quedar sin dudas de que vivía, le abrí sus bolsillos para robar la base que le da el chofer para dar vueltos más unos centavitos que tenia por ahí.

Todo esto ocurrió en mi imaginación mientras caminaba rodeando Carrefour con mi madre hecha nervios y diciendo: “Luis Felipe, tres mil pesos se hacen rápido. En cambio tú no tanto”. O sea que cuando volví en sí de la ira, la ira mediocre, la que no hace daño y sólo balbucea, me di cuenta de que mi mamá le había pagado al ayudante de buseta los tres mil pesos oro.

Apéndice[1]

Jaime Bayly dijo que algunos no cometemos un crimen por asuntos de moral sino por falta de tiempo. Y tal vez si no hubiese ido con mi querida madre, en la misma situación, y sin dudarlo dos veces... me habría quedado quietecito por que soy un cobarde.

Tal vez ser un cobarde consciente me ha permitido seguir en esta jaula de locos donde si no tolero, no me divierto.

En cuanto a todo el parque automotor Montebello, los van a sancionar… los van a sancionar… por imprudentes.




A la Orden,
Regulador.



[1] Como el cabello en el cuerpo humano, extensión que está más por estética que por útil; por eso le doy a este subtitulo y a su contenido este nombre, ya que si de algo sirve pensar así será por mera belleza y no por certeza.

Monday, October 5, 2009

Trabajos Sucios

Qué son los secuestrados sino personas que se lo merecen. La educación que a esta gente brinda la divina y naturaleza voluntad de ser abstraídos de su entorno, en horamala para sus demonios y en horabuena para sus precarias vidas, si es que digieren bien su estadía en el lugar, no es más que la absurda suciedad del trabajo de otros mal educados.

Si bien no me ha tocado estar con ellos en la selvas de este país, que en lo poco descubierto me parece hospitalario, es porque no me lo merezco. Sí. No me lo merezco. Por economía educativa.

Soy tan igual como los que están allá sin menor o mayor privilegio. Simplemente que ellos decidieron ir y yo no. No todavía. Además no he acordado con ellos irme.

Cuando a un narcotraficante le quitan absolutamente todo suponiendo que así sea, nada de casita por cárcel o algo parecido, cuando le quitan todo, lo sacan de su infierno. Lo liberan. Y ¿Quién hace esa labor? Otro trabajador sucio.

Los familiares de esos que están allá fingen y hacen su trabajo sucio también. Lloran y suplican la liberación de los suyos y lo hacen muy bien. En realidad están felices por el suceso que los traerá diferentes, no cambiados para bien o para mal, sino diferentes, el nacer morir que necesita el ser humano. Claro que algunos literalmente mueren.

¿Y los trabajadores sucios que hicieron empresa con el recurso humano quién los corrige? Pues entre ellos mismos. Reacción en cadena es su condena.

En cuanto a mí, trabajador sucio que escribe a petición de los trabajadores sucios de este medio, no me queda otra opción que seguir observando mientras llega el momento de salir. Salir del desagüe. Mi secuestro.

Por ahora seguiré haciendo mi trabajo sucio de oficio… la música.

A la Orden,
Regulador.

Retro-visor

No es una pretensión a este término corregir, pero sí es una pretensión la digresión sobre éste que no es más que un objeto curioso.

Una mirada hacia atrás en la vida del ser humano -mi ser humano- me da una idea que quiero compartir que viene bien mientras veo el espejo que dice Joel, un viejo sabio, también silenciosamente histérico, que no admitió la duda. Y Quisiera creer pero me han adjudicado -o más bien quiero creer que así lo hicieron-, un escepticismo genuino aunque obstinado en discusiones de cafetería.

Estoy de frente al ordenador en el que escribo y si pierdo la mirada hallo la silueta de alguien que, en tiempos de Platón o que más bien él dijo: “lo que sucede atrás de mí, es la realidad. Las sombras que veo reflejadas es solo una imagen distorsionada de aquella”. Qué disonante es visualmente el mundo cuando lo observo a 130 km/h., una velocidad ya muy rápida para vivir.

¿Sería algún tipo de máquina del tiempo oír dos veces el mismo sonido? Una pregunta sin estado civil pero si lo suficientemente ciudadana para este pensamiento que ya es retró-grado, se actualiza a cada instante. Mas considero parar. Aunque si no retro-dacto no retro-greso si de concluir se trata. Me retro-alimento de la misma forma en que lo hace el medio por el cual se reflejan las vibraciones emitidas por un cuerpo desnudo que se manipula. ¿Resueno? ¿Reverbero? Sí. Y tal vez porque voy con frecuencia al pasado consciente e inconscientemente o qué se yo del conflicto que pondera mi humana tendencia. El planeta resuena consecuente con sus huéspedes mas su abnegación a las notas que la estremecen es evidente por la forma en que se manifiesta. He visto como estallan algunos cristales expuestos a un aria de soprano que iguala a la frecuencia en que está aquel vidrio. Todo tiene su afinación especial y la necedad llega hasta tal punto que la decodifica para su beneplácito causando el imprudente efecto.

Voy en una autopista que tiene como único fin, el del control de mí mismo y observo por el espejo del universo sin que se me ponga una infracción por ir con un ebrio y piojoso conductor llamado con el alias de ‘el’ que no deja de ser un pronombre mientras enloquece y hostiga el viaje.

Soy joven pero contemporáneo con mi vejez que a su vez versa en la complejidad de las hipertesis que plasmo distribuidas en diferentes conjuntos casi disjuntos. Lamento el hecho pero si mal no recuerdo, no he llegado hasta aquí por elocuencia sino por reflejo. Solo algo se interpuso en el camino de algo que dejamos atrás que al caer en cuenta, viéndolo por medio del pequeño tele-visor[*], volví al pasado ocasionándole la muerte. Si el que va adelante también está haciendo lo mismo puede que nos perjudique. “Objects in mirror are closer than they appear”.

La palabra o prefijo Retro, implica una acción de volver en el tiempo y por ende quisiese mejor decir, Revisor.

                                                                                                                  
publicado en http://www.elclavo.com/
Ilustración Willington Giraldo -El Clavo-
                                                                                                                    
a La Orden,
Regulador

[*] Cabe recordar que la palabra TELE viene de la raíz griega LEJOS, DISTANTE.